AMPAS: la ceremonia como máquina de código

CulturalBI — Informe de sociología cultural · Abril 2026

Marco metodológico

Objetivo de la investigación: rastrear la historia de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMPAS) como una secuencia de cambios de código cultural: establecer cuándo y por qué surgió cada código, cómo la organización lo transmitió a la industria y al público, si se produjo re-fusión y qué la destruyó.

Unidad de análisis: el código binario de la organización y su ejecución a través del ritual ceremonial. AMPAS se examina no como corporación ni como regulador, sino como institución cultural que produce la definición de lo sagrado para toda la industria cinematográfica. Los datos económicos (bonificación de taquilla, audiencias de transmisión) se emplean como indicador verificable del estado de la re-fusión. El análisis gramsciano de los mecanismos institucionales de captura y retención se presenta en el informe complementario [AMPAS: cómo un club privado se convirtió en el regulador de Hollywood]; en este texto, esos datos se mencionan donde resulta necesario para comprender la dinámica sociológica.

Aparato conceptual

Códigos binarios (Alexander): la cultura divide el mundo en polos sagrado y profano. El par está cargado emocional y moralmente; es a través de él que los participantes interpretan todo lo que ocurre a su alrededor.

Performance (Alexander): una acción social cuyo resultado depende no de la calidad de su contenido, sino de si la audiencia creyó que el ejecutante realmente creía en lo que estaba ejecutando.

Ritual (Alexander): un performance recurrente que se ha institucionalizado. La audiencia sabe qué ocurrirá, conoce su papel, sabe cómo responder. La participación en el ritual es en sí misma un acto de pertenencia al código.

Re-fusion (Alexander): el momento en que la frontera entre ejecutante y audiencia se disuelve: el espectador deja de ser observador y se convierte en participante, emocional y simbólicamente.

De-fusion (Alexander): el momento en que la frontera se restablece: la audiencia vuelve a estar fuera, percibiendo las costuras y la construcción.

Cultural Diamond (Griswold): cuatro polos a través de los cuales existe cualquier objeto cultural: creador, objeto, receptor, mundo social. La de-fusion es siempre una ruptura a lo largo de un eje específico.

Habitus (Bourdieu): un sistema de percepción y acción adquirido mediante la socialización, que opera de manera automática; explica por qué personas del mismo entorno profesional toman decisiones similares sin coordinación explícita.

Settled culture (Swidler): el habitus funciona, nadie lo advierte, la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» nunca surge.

Unsettled culture (Swidler): el habitus está roto o amenazado; aparecen manifiestos, declaraciones y reformas. La ideología regulada explícitamente es siempre una señal de inestabilidad.

Cultural trauma claim (Alexander & Eyerman): la apropiación exitosa del dolor real ajeno como fuente de autoridad moral propia.

Framing (Snow & Benford): una interpretación prefabricada que responde a: quién tiene la culpa, qué debe hacerse y por qué es necesario actuar ahora.

Boundary work (Lamont): el mecanismo de trazado de fronteras: quién está dentro, quién está fuera, a lo largo de qué ejes (morales, culturales, socioeconómicos).

Carrier groups (Alexander & Eyerman): grupos sociales específicos que portan y transmiten la narrativa dentro de una institución.

Iconic consciousness (Alexander): un estado en el que la forma y el significado de un objeto cultural se fusionan hasta tal grado que el objeto ya no necesita contexto para transmitir su significado.

Civil sphere (Alexander): una esfera autónoma con su propio código binario: democrático/antidemocrático, abierto/secreto, autónomo/dependiente. La presencia en ella otorga a una institución legitimidad más allá del campo cultural.

Fuentes

Primarias: estatutos y comunicados de prensa de AMPAS (oscars.org), historia de las ceremonias, declaraciones públicas de la dirección. Para verificar la de-fusion: Nielsen TV ratings, Box Office Mojo, IRS Form 990, Variety, Hollywood Reporter, Deadline. Para el análisis de los mecanismos institucionales (RAISE, reforma electoral, modelo financiero), véase el informe complementario [AMPAS: cómo un club privado se convirtió en el regulador de Hollywood]. Datos demográficos: Los Angeles Times (estudio de 2012), AMPAS Annual Reports.

Limitaciones conocidas

El formulario RAISE es confidencial: no existe verificación directa del cumplimiento de películas específicas. Las deliberaciones internas del Consejo de Gobernadores no se publican. La correlación entre audiencias de transmisión y cambios de código no es causalidad: la naturaleza multifactorial del declive de audiencia (fragmentación del mercado televisivo, streaming, pandemia) se tiene en cuenta. Los períodos tempranos (1929–2000) se describen con menor detalle debido a la escasez de fuentes primarias. El término «código» se emplea como sinónimo de «código binario» según Alexander.

I. El código original: autogobierno de la industria (1927–~2000)

La fundación como performance antisindical

El 11 de enero de 1927, Louis B. Mayer, director de Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), invitó a 36 personas de la industria cinematográfica a un banquete en el Hotel Ambassador de Los Ángeles [a]. El propósito que Mayer expuso a sus invitados era crear una organización capaz de resolver disputas laborales sin sindicatos y mejorar la imagen pública de la industria [b]. Los documentos de constitución se presentaron el 4 de mayo de 1927. La primera reunión oficial tuvo lugar el 6 de mayo. Douglas Fairbanks, estrella del cine mudo, fue elegido primer presidente [c].

La misión de la Academia, publicada el 20 de junio de 1927, enumeraba siete objetivos: mejorar la calidad artística del cine, unificar las ramas profesionales y promover el avance tecnológico. La concesión de premios al mérito aparecía en la parte final del quinto objetivo de los siete [d]. La ceremonia fue concebida como un instrumento de control, no como un fin en sí misma. Mayer formuló la lógica de manera explícita: «Descubrí que la mejor forma de manejar [a los cineastas] era colgarles medallas. Si les daba copas y premios, se matarían por producir lo que yo quería. Por eso se creó el premio de la Academia» [e].

El código binario

El código binario del primer período: excelencia profesional / interferencia externa.

Lo sagrado se declaraba como el mérito profesional, la maestría como cualidad objetivamente mensurable reconocida por expertos desde dentro de la industria. Lo profano era la explotación comercial sin estándares, la interferencia gubernamental y pública, el conflicto sindical. Los observadores externos (censores, políticos, activistas) carecían de competencia para juzgar. Lo sagrado lo definían profesionales para profesionales.

La misión excluía explícitamente las cuestiones económicas, laborales y políticas del ámbito de la Academia [d]. Esto no es ausencia de posición, sino una posición: la excelencia profesional existe al margen del dinero y la política. Precisamente esta afirmación se convertiría en un habitus invisible durante los siguientes setenta años.

SettledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture

Hacia la década de 1940, el código se había vuelto invisible. La Academia había abandonado la participación directa en disputas laborales (el Conciliations Committee fue disuelto en 1937) [f] y se concentró en lo que seguiría siendo su performance principal: la ceremonia anual. Nadie preguntaba por qué el Oscar se consideraba el premio supremo. Se daba por sentado. SettledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture en estado puro: la pregunta «¿con qué derecho un club privado determina cuál es la mejor película?» no se formula, porque la respuesta parece evidente.

El ritual

AMPAS constituye una institución ceremonial en sentido estricto: todo el código se ejecuta a través de un único ritual recurrente. Esto distingue a AMPAS de Disney (el ritual de estreno) y de Netflix (el ritual digital distribuido). La ceremonia tiene lugar una vez al año, en un lugar fijo (Dolby Theatre, antes Kodak Theatre, antes diversas sedes), con una estructura fija (alfombra roja, categorías, sobre, discurso, final de Best Picture).

La primera ceremonia, el 16 de mayo de 1929, duró 15 minutos y reunió a 270 asistentes. La entrada costaba 5 dólares. Los ganadores habían sido anunciados tres meses antes [e]. La retransmisión por radio comenzó con la segunda ceremonia (1930); la televisiva, en 1953. Hacia la década de 1990, entre 40 y 55 millones de personas solo en Estados Unidos veían la ceremonia. El ritual producía la máxima re-fusion: la audiencia experimentaba el anuncio del ganador como un acontecimiento que le concernía personalmente.

El ritual cumple cuatro funciones simultáneamente. Establece la jerarquía (quién es el mejor). Distribuye recursos (una bonificación de taquilla de 5 a 30 millones de dólares [18]). Reproduce la comunidad (membresía, alfombra roja, discursos). Transmite el código a la audiencia (qué es lo sagrado en el cine). Ninguna otra institución de la industria desempeña las cuatro funciones a través de un solo performance.

Árbitros de la calidad

El boundary workMecanismo de trazado de fronteras: quién está dentro, quién fuera, según qué ejes (Lamont) del primer período abarcó los tres ejes de Lamont simultáneamente. En el eje moral, el mérito se definía mediante la demostración de excelencia profesional; quien producía «simplemente un producto comercial» quedaba fuera de lo sagrado. En el eje cultural, la membresía por invitación garantizaba que solo personas competentes votaran; los externos carecían de la pericia necesaria para evaluar. En el eje socioeconómico, la membresía era cerrada, pero se declaraba una meritocracia de profesionales, no un club de privilegiados.

Los árbitros de lo sagrado son los propios miembros de la Academia: 230 en la fundación, aproximadamente 5 765 en 2012. El Los Angeles Times estableció en 2012 el perfil demográfico de los árbitros: 94 % blancos, 77 % hombres, mediana de edad de 62 años [1]. Esto no es una conspiración ni mala intención: es habitus. Una comunidad profesional se reproducía a sí misma a través de redes formadas en una época determinada y no se cuestionaba su propia composición. La settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture no advierte sus propias fronteras.

Carrier groupsGrupos sociales que portan y transmiten la narrativa dentro de la institución (Alexander & Eyerman)

El código del primer período fue transmitido por grupos específicos. En la fundación, estos eran los jefes de estudio (Mayer, Schenck, Lasky, Warner), quienes crearon la organización y controlaban las invitaciones. Después de 1937, cuando la Academia se retiró de las disputas laborales, los portadores del código pasaron a ser las 19 ramas profesionales: actores, directores, guionistas, directores de fotografía, montadores, etcétera. Cada rama votaba a los nominados en su categoría; todos juntos votaban por Best Picture. El mecanismo de reproducción era sencillo: los miembros activos invitaban a nuevos desde sus propias redes profesionales. Esto significaba que los carrier groupsGrupos sociales que portan y transmiten la narrativa dentro de la institución (Alexander & Eyerman) se autorreproducían por conocimiento personal, no por reclutamiento formalizado. Esta configuración explica la inercia demográfica: el código se transmitía a través de redes que eran estructuralmente cerradas.

Según el Cultural DiamondCuatro polos del objeto cultural: creador, objeto, receptor, mundo social (Griswold)

Durante el período de settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture, los cuatro ejes coincidían formalmente. El creador (los miembros de AMPAS) creía en el código porque consideraba la excelencia profesional un criterio objetivo. El objeto (la ceremonia) encarnaba el código a través de un ritual percibido como auténtico. El receptor (la audiencia) confirmaba la re-fusion mediante el visionado masivo. El mundo social (la América de posguerra, luego un Hollywood en vías de globalización) proporcionaba terreno resonante para el código. Una grieta existía, pero era invisible: la composición de los árbitros no reflejaba la composición de la audiencia. Mientras la audiencia no formulara esa pregunta, la grieta permanecía como un punto ciego del habitus.

Iconic consciousnessFusión de forma y significado: el objeto porta significado sin contexto (Alexander)

La estatuilla del Oscar alcanzó pleno estatus icónico en el sentido de Alexander. Una figura dorada sosteniendo una espada, de pie sobre una bobina de película, transmite significado sin contexto. Diseñada por el director artístico de MGM, Cedric Gibbons (1927), esculpida por George Maitland Stanley: la forma no ha cambiado en noventa y siete años [g]. La frase «ganó un Oscar» se entiende sin explicación en todos los continentes. Es un caso excepcional en el que un objeto físico se convirtió en el icono de toda una industria, no de una película o un personaje específicos. El estatus icónico de la estatuilla protegía a la institución de las consecuencias de la de-fusion: incluso cuando la ceremonia perdía audiencia, el Oscar como símbolo seguía transmitiendo significado.

La esfera civil

Durante el período de settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture, AMPAS ocupaba un lugar distintivo en la esfera civil. La ceremonia funcionaba como un performance anual de la cultura democrática estadounidense: creadores libres reconocidos por sus pares, no por el Estado. Esta era una presencia settled:El habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) nadie declaraba que el Oscar encarnara valores democráticos, pero la lógica de «reconocimiento entre pares sin intervención estatal» apelaba implícitamente al código civil de autonomía y apertura.

II. La grieta: el settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) code se hace visible (2015–2016)

El acontecimiento

El 15 de enero de 2015, la activista April Reign creó el hashtag #OscarsSoWhite tras el anuncio de las nominaciones, en las que las 20 candidaturas de interpretación recayeron en actores blancos [2]. Un año después, la historia se repitió. El director Spike Lee y la actriz Jada Pinkett Smith anunciaron un boicot. El hashtag alcanzó 11 millones de menciones en 48 horas [3].

#OscarsSoWhite hizo visible una estructura invisible. El settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) code de «excelencia profesional» contenía una suposición implícita: el profesional por defecto es un hombre blanco de mediana o avanzada edad. No fue una decisión política. Era habitus, reproducido a través de redes profesionales, a través de invitaciones a la membresía, a través del voto de personas que votan por quienes conocen. Cuando el 94 % de los votantes pertenece a un mismo grupo demográfico [1], el resultado es previsible sin que medie mala intención alguna.

UnsettledHabitus roto o amenazado; manifiestos y declaraciones señalan inestabilidad (Swidler) culture

Según Swidler, cuando el habitus se hace visible, la settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture termina. #OscarsSoWhite tradujo el habitus invisible en una pregunta pública: «¿Con qué derecho un grupo particular de personas decide qué es lo sagrado?» El mero hecho de que esta pregunta se formulara y fuera escuchada significó el fin del período settled.El habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) La pregunta «¿por qué lo hacemos así?» era imposible en la settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture. Ahora se volvió central.

Cultural trauma claimApropiación del dolor real ajeno como fuente de autoridad moral propia (Alexander & Eyerman)

#OscarsSoWhite desplegó el mecanismo de un cultural trauma claimApropiación del dolor real ajeno como fuente de autoridad moral propia (Alexander & Eyerman): la invisibilidad de actores y directores no blancos en las nominaciones fue reformulada como un trauma colectivo que exigía una respuesta institucional. El trauma era real (exclusión sistémica), pero su articulación en forma de cultural trauma claimApropiación del dolor real ajeno como fuente de autoridad moral propia (Alexander & Eyerman) generó una dinámica específica: la institución que acepta la reclamación debe reconocer su complicidad en causar el daño y proponer un mecanismo compensatorio.

FramingInterpretación prefabricada: quién tiene la culpa, qué hacer, por qué actuar ahora (Snow & Benford)

#OscarsSoWhite constituyó un frame en el sentido preciso de Snow & Benford. La culpa no recaía en una persona concreta ni en una decisión concreta, sino en la composición de los votantes: un 94 % de árbitros blancos no puede evaluar objetivamente lo que queda fuera de su experiencia. La solución se derivaba del diagnóstico: cambiar la composición, ampliar la membresía, incorporar mujeres, profesionales no blancos, miembros internacionales. La motivación se enmarcaba como una cuestión de legitimidad: un Hollywood que habla en nombre del mundo entero no puede seguir siendo un club cerrado de un solo grupo demográfico.

La esfera civil

#OscarsSoWhite trasladó la conversación del registro estético al cívico: la cuestión no era la calidad de las películas, sino quién tiene voz en la cultura pública. AMPAS se convirtió en blanco precisamente porque la ceremonia pretendía ofrecer una definición universal de lo mejor. La universalidad proclamada por una institución cuyo 94 % de los árbitros pertenece a un solo grupo fue releída como exclusión.

Carrier groupsGrupos sociales que portan y transmiten la narrativa dentro de la institución (Alexander & Eyerman)

La narrativa de #OscarsSoWhite fue impulsada por grupos específicos. April Reign creó el hashtag y lideró la discusión en Twitter. Spike Lee y Jada Pinkett Smith la trasladaron de las redes sociales a la industria mediante un boicot público. Críticos y periodistas (New York Times, Los Angeles Times, Variety) legitimaron la cuestión a través de investigaciones sobre la composición de la Academia. Organizaciones activistas (Color of Change, NAACP) la insertaron en la narrativa más amplia del racismo sistémico. Cada grupo transmitía el mismo frame, pero se dirigía a audiencias distintas: los activistas de Twitter se dirigían al público, Lee y Pinkett Smith a la industria, los periodistas a las instituciones. La convergencia de presiones por todos los canales simultáneamente explica la velocidad de la respuesta de AMPAS: siete días desde el pico hasta una decisión unánime.

Boundary workMecanismo de trazado de fronteras: quién está dentro, quién fuera, según qué ejes (Lamont)

#OscarsSoWhite atacó los tres ejes de Lamont simultáneamente. En el eje moral, la «excelencia profesional» fue reclasificada de estándar neutro a forma de exclusión. En el eje cultural, la competencia de los árbitros quedó en entredicho: un 94 % de expertos blancos no puede definir lo sagrado para una audiencia global. En el eje socioeconómico, la membresía por invitación fue releída como reproducción de privilegio, no como selección de los mejores. La frontera «dentro/fuera» se hizo visible y contestada.

Según el Cultural DiamondCuatro polos del objeto cultural: creador, objeto, receptor, mundo social (Griswold)

La grieta discurrió a lo largo del eje receptor–mundo social. La audiencia (receptor) seguía viendo la ceremonia, pero parte del mundo social (el discurso público, los medios, las organizaciones activistas) dejó de aceptar el ritual como auténtico. Las audiencias aún no se habían desplomado (2015: 37,3 millones; 2016: 34,4 millones) [11], pero la tendencia había comenzado. El eje creador–objeto permanecía formalmente intacto: el Consejo de Gobernadores seguía gestionando la ceremonia conforme a las reglas anteriores. La grieta solo era visible desde fuera, a través de la presión pública; desde dentro de la organización, la de-fusion aún no se había registrado.

Iconic consciousnessFusión de forma y significado: el objeto porta significado sin contexto (Alexander)

El estatus icónico de la estatuilla no se derrumbó durante la grieta, pero quedó sometido a un nuevo tipo de presión. El Oscar dejó de ser un símbolo neutro de excelencia; la pregunta «¿de quién es el Oscar?» se hizo pública por primera vez.

III. El intento de un nuevo código: la representación como lo sagrado (2016–2024)

Reforma electoral: Academy Aperture 2020

El 22 de enero de 2016, el Consejo de Gobernadores adoptó por unanimidad el programa Academy Aperture 2020: duplicar el número de mujeres y miembros no blancos de la Academia para 2020 [4]. La reforma llegó siete días después del pico de #OscarsSoWhite. La decisión fue unánime; las actas de las deliberaciones no se publican.

En junio de 2016, la Academia invitó por primera vez una clase récord de nuevos miembros: 46 % mujeres y 41 % no blancos [5]. Para 2021, la membresía había crecido de 6 261 a 9 487 personas (+51,5 %), y la proporción de blancos descendió de aproximadamente el 94 % a aproximadamente el 81 % [6]. Para 2024, la membresía alcanzó unas 9 905 personas; en 2025 superó los 11 000. Se trata de un reemplazo del electorado: no un cambio en las reglas de votación, sino un cambio en la composición de los votantes.

Reforma de las reglas: los estándares RAISE

El 25 de mayo de 2020, el afroamericano George Floyd murió a consecuencia de una intervención policial; su muerte desencadenó protestas masivas en todo el país. En junio de 2020, AMPAS anunció Academy Aperture 2025 con el mandato de desarrollar estándares de elegibilidad [7]. En septiembre de 2020, aproximadamente 16 semanas después, se publicaron los estándares RAISE (Representation and Inclusion Standards for Equitable Storytelling) [8].

La secuencia es crítica. La composición de los votantes cambió antes que las reglas. Los gobernadores que desarrollaron RAISE fueron elegidos por el electorado ya reformado. Los estándares fueron elaborados por el gobernador DeVon Franklin y el presidente de Paramount, Jim Gianopulos. La plantilla se tomó de los Diversity Standards del British Film Institute (BFI), introducidos en 2016 [8]. Durante el período de transición, en las ceremonias 94.ª (2022) y 95.ª (2023), la presentación del formulario RAISE era obligatoria, pero el cumplimiento no lo era. A partir de la 96.ª ceremonia (2024), RAISE se convirtió en requisito obligatorio para la nominación a Best Picture.

EstándarRequisito
APapel protagonista o secundario significativo de grupo subrepresentado, o narrativa sobre ellos
BAl menos dos puestos creativos clave ocupados por grupos subrepresentados
CPrácticas remuneradas para grupos subrepresentados
DVarios ejecutivos senior de grupos subrepresentados en marketing y distribución

Los estándares A y B se refieren al contenido en pantalla y al equipo creativo. Los estándares C y D se refieren a las políticas de personal del estudio. Un estudio que cumple C+D satisface formalmente RAISE sin modificar el reparto ni la narrativa. Esta es una característica de diseño que resultará crítica en el análisis de escenarios de la sección V.

El código binario del nuevo período

El nuevo código: representación / exclusión sistémica.

Lo sagrado pasó a ser la inclusión, el equitable storytelling, las voces previamente excluidas del canon. Lo profano se declaró como la exclusión sistémica, el privilegio «por defecto», la reproducción de un club cerrado.

Se trata de un código diferente, no de una ampliación del anterior. El viejo código sostenía que la excelencia profesional era objetiva y la determinaban los expertos. El nuevo código sostiene que la definición de excelencia depende de quién la define, y que la composición de los árbitros no es neutral, sino que conlleva una estructura que requiere corrección.

Carrier groupsGrupos sociales que portan y transmiten la narrativa dentro de la institución (Alexander & Eyerman)

La propagación del nuevo código se produjo a través de varios grupos específicos. Las organizaciones activistas externas (GLAAD, HRC, Color of Change) legitimaron las demandas y establecieron estándares. Dentro de la Academia, los nuevos miembros invitados a través de Academy Aperture constituían una proporción creciente del electorado. El Equity and Inclusion Committee, presidido primero por el productor y gobernador DeVon Franklin y después por el actor y gobernador Lou Diamond Phillips, desarrolló y supervisó los estándares. El Consejo de Gobernadores, elegido por la membresía reformada, proporcionó el marco institucional.

La CEO Dawn Hudson (2011–2022) condujo a la organización a través de ambas fases de la reforma. El CEO Bill Kramer (desde julio de 2022) heredó el sistema y lo amplió, añadiendo la expansión global de la membresía y una campaña de recaudación de 500 millones de dólares [9]. La presidenta de la Academia de 2022 a 2024 fue la productora Janet Yang (tres mandatos); desde 2025, la productora Lynette Howell Taylor.

Boundary workMecanismo de trazado de fronteras: quién está dentro, quién fuera, según qué ejes (Lamont): el cambio de los árbitros

El nuevo código produjo un desplazamiento a lo largo de los tres ejes de Lamont simultáneamente. La definición de mérito moral cambió: digno pasó a ser quien pregunta «¿quién está excluido?», e indigno quien reproduce el «privilegio invisible por defecto». El concepto de competencia profesional se redefinió: antes solo un profesional de la industria podía votar; ahora el votante no solo debe ser profesional, sino también formar parte de un cuerpo demográficamente representativo. Los árbitros externos (GLAAD Studio Responsibility Index, HRC Corporate Equality Index, BFI Diversity Standards) obtuvieron una palanca real: RAISE utilizó BFI como plantilla [8]. Los árbitros se desplazaron de un campo profesional cerrado a instituciones externas activistas y financieras.

Cultural trauma claimApropiación del dolor real ajeno como fuente de autoridad moral propia (Alexander & Eyerman): George Floyd y RAISE

El vínculo entre la muerte de Floyd (25 de mayo de 2020) y la publicación de RAISE (septiembre de 2020) no es cronológicamente accidental. AMPAS insertó su reforma en la narrativa del trauma racial. Unos estándares elaborados en 16 semanas resolvían una tarea discutida durante años. El trauma proporcionó una ventana para la acción institucional que habría sido imposible sin él. Es un mecanismo clásico según Alexander & Eyerman: la institución se apropia del trauma colectivo como fuente de legitimidad para sus propias reformas.

Según el Cultural DiamondCuatro polos del objeto cultural: creador, objeto, receptor, mundo social (Griswold)

En el eje creador–objeto, los reformadores (el nuevo electorado, el Consejo de Gobernadores) creían en el código porque se habían incorporado a la organización precisamente por él. El objeto (la ceremonia, los estándares RAISE) encarnaba el código a través del diseño institucional. Este eje permanecía intacto.

La grieta comenzó a lo largo del eje objeto–receptor. La ceremonia se dirigía a dos audiencias: la industrial (miembros, estudios, campañas) y la masiva (telespectadores). La audiencia industrial se adaptó: se presentaban los formularios RAISE, los estándares se incorporaban al ciclo de producción. La audiencia masiva seguía marchándose.

En el eje receptor–mundo social, la audiencia de la ceremonia se redujo de 43,7 millones (2014) a 10,4 millones (2021) [11]. La causalidad es múltiple: fragmentación del mercado televisivo, pandemia, streaming. Pero el patrón es estable: el ritual anual dejó de ser un acontecimiento para una parte significativa de la audiencia anterior.

El ritual bajo el nuevo código

La ceremonia conservó su forma (alfombra roja, sobres, discursos, final de Best Picture), pero su contenido cambió. El In Memoriam se amplió, las declaraciones políticas desde el escenario se normalizaron, la composición de presentadores y anfitriones se diversificó. Las ceremonias de 2020 (sin anfitrión) y 2021 (Union Station, audiencia limitada por la pandemia) quebraron la forma física del ritual. La recuperación de 2022–2026 restauró la forma, pero no la audiencia.

RAISE, al igual que la inclusion lens de Netflix, insertó el código en las conditions of production, es decir, en requisitos previos a la presentación de la película ante los votantes. El principio es el mismo, pero la estructura de invisibilidad difiere. Disney hizo visible el código en el propio producto: el espectador veía la representación en pantalla. Netflix ocultó el mecanismo mismo: la inclusion lens nunca fue anunciada oficialmente y la audiencia desconocía su existencia. AMPAS hizo lo contrario: el mecanismo (los estándares RAISE) fue publicado, pero los resultados son confidenciales. La ceremonia no anuncia por qué criterios un filme logró el cumplimiento. El espectador no ve el código en el ritual; ve únicamente la lista de nominados. Disney no tenía nada que ocultar. Netflix ocultó la herramienta. AMPAS ocultó los resultados del funcionamiento de la herramienta. Esto genera una vulnerabilidad específica: los estándares son públicos y atacables, pero su efecto es inverificable.

¿SettledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) o unsettled?Habitus roto o amenazado; manifiestos y declaraciones señalan inestabilidad (Swidler)

El tercer período es enteramente unsettled.Habitus roto o amenazado; manifiestos y declaraciones señalan inestabilidad (Swidler) Cada acción de AMPAS durante este período estuvo acompañada de una justificación pública: por qué Academy Aperture, por qué RAISE, por qué ampliar la membresía. La settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture no necesita anuncios. AMPAS entre 2016 y 2024 anunció cada paso. El carácter declarativo de las reformas funciona como marcador preciso del período unsettledHabitus roto o amenazado; manifiestos y declaraciones señalan inestabilidad (Swidler) según Swidler.

FramingInterpretación prefabricada: quién tiene la culpa, qué hacer, por qué actuar ahora (Snow & Benford) del nuevo código

El frame del nuevo código según Snow & Benford difería del frame de #OscarsSoWhite, aunque surgía de él. El problema no se formulaba a través de nominaciones concretas, sino a través de la estructura: si la composición de los votantes no refleja la de la industria y la audiencia, el resultado está sistémicamente distorsionado. La solución requería cambiar tanto la composición (Academy Aperture) como las reglas (RAISE), porque lo uno sin lo otro es insuficiente: composición sin reglas produce desplazamientos suaves; reglas sin composición producen resistencia. La motivación se formulaba en lenguaje profesional, no ideológico. El CEO Kramer lo expresó en 2023 así: «no queremos legislar el arte» [9]. RAISE se posicionó como herramienta de ampliación del campo cinematográfico, no como restricción. Este framingInterpretación prefabricada: quién tiene la culpa, qué hacer, por qué actuar ahora (Snow & Benford) hacía a RAISE menos vulnerable que las cuotas abiertas.

Iconic consciousnessFusión de forma y significado: el objeto porta significado sin contexto (Alexander)

El desdoblamiento del significado de la estatuilla, iniciado en el segundo período, se profundizó. Para parte de la audiencia, el Oscar pasó a significar «reconocimiento dentro de un código determinado»; para otra parte, su significado permaneció inalterado. Un símbolo que significa cosas distintas para personas distintas funciona mientras todos lo consideren significativo.

La esfera civil

El nuevo código trasladó a AMPAS de una presencia settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) en la esfera civil a un posicionamiento activo. El settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) code del primer período apelaba a la autonomía (reconocimiento entre pares sin intervención estatal). El nuevo código apela a la inclusión: una sociedad democrática debe estar representada en sus instituciones culturales. Ambos apelan a la esfera civil, pero a través de polos distintos del código binario: autónomo/dependiente frente a abierto/cerrado. El conflicto entre ellos reproduce la tensión interna de la esfera civil según Alexander: ambos polos reclaman legitimidad, y resolver el conflicto en favor de uno sin perder el otro es imposible.

IV. De-fusion: la ceremonia pierde su audiencia

Las audiencias como indicador públicamente verificable

Año (ceremonia)Espectadores (M, Nielsen)Contexto
2014 (86.ª)43,7Pico. Presentadora Ellen DeGeneres
2018 (90.ª)26,5Descenso continuado
2020 (92.ª)23,6Sin presentador. Gana Parásitos
2021 (93.ª)10,4Pandemia. Union Station. Mínimo histórico
2022 (94.ª)16,6Bofetada de Will Smith. Gana CODA
2023 (95.ª)18,7Everything Everywhere All at Once
2024 (96.ª)19,5Oppenheimer. Primer año de RAISE obligatorio
2025 (97.ª)19,7Conan O'Brien. Gana Anora. Máximo en cinco años
2026 (98.ª)17,9One Battle After Another. Caída del 9%

El descenso de 43,7 a 17,9 millones en doce años supone un 59 % [11]. La recuperación parcial tras 2021 (10,4 → 19,7) no compensó la tendencia a largo plazo. La ceremonia de 2026 fue vista por menos personas que cualquier emisión de 2018 o anterior.

La de-fusion no ocurrió en un solo momento. Se desarrolló en paralelo con las reformas y tiene causas múltiples. La fragmentación del mercado televisivo afectó a todas las ceremonias de premios: los Grammy en 2026 perdieron aproximadamente un 6 % de audiencia, los Golden Globes aproximadamente un 6 %, el Oscar aproximadamente un 9 % [13]. Las tres instituciones declinaron simultáneamente, lo que apunta al formato como factor común. Pero el Oscar declinó más rápido, lo que deja espacio para explicaciones específicas de la institución, incluido el cambio de código. La cuota del streaming en el consumo total alcanzó el 44,8 % en junio de 2025, superando al broadcast y al cable combinados [14]. El 53 % de los adultos estadounidenses no había ido al cine en el último año [15]. La audiencia no ve las películas nominadas y, por tanto, no tiene interés en la ceremonia.

Dos ceremonias: anatomía de la re-fusion y su colapso

¿Qué dejó exactamente de funcionar? Se hace visible al comparar dos ceremonias a través de los seis elementos del performance según Alexander: guión, actor, audiencia, medios de producción simbólica, puesta en escena y poder social.

La 86.ª ceremonia (2 de marzo de 2014, 43,7 millones de espectadores) [11]. La presentadora Ellen DeGeneres entra al público y se toma un selfi con Brad Pitt, Meryl Streep, Jennifer Lawrence y varias estrellas más. La foto se publica en Twitter. En una hora se convierte en la imagen más retuiteada de la historia (3,4 millones de retuits al final de la noche) [16]. La audiencia televisiva ve a las estrellas comportarse como personas corrientes, apiñándose para una fotografía. La frontera entre la sala y el espectador se disuelve: el telespectador retuitea la misma foto, participando en el mismo ritual. Los seis elementos del performance coincidieron. El guión (ceremonia de premios) fue interrumpido por la improvisación, y la interrupción misma produjo autenticidad. El actor (DeGeneres) fue percibido como persona, no como presentadora. La audiencia (43,7 millones + Twitter) era simultáneamente espectadora y participante. Los medios de producción simbólica (cámara, escenario, sobre) quedaron en segundo plano ante un teléfono. La puesta en escena (la sala formal) fue ritualmente interrumpida por un gesto cotidiano. El poder social de la Academia esa noche coincidió con el poder de Twitter: ambos se confirmaban mutuamente. Esto es re-fusion en su máxima expresión.

La 93.ª ceremonia (25 de abril de 2021, 10,4 millones de espectadores) [11]. La sede se trasladó del Dolby Theatre a la estación de tren Union Station por la pandemia. La sala está semivacía: solo asisten los nominados y sus acompañantes. No hay anfitrión. La ceremonia se estructura como una serie de monólogos. La audiencia televisiva ve discursos en un espacio vacío. El guión se conserva (sobre, discurso, aplausos), pero el actor está ausente (no hay anfitrión, no hay improvisación). La audiencia queda dividida por la ausencia física: el espectador tras la pantalla observa un ritual en el que no hay lugar para su participación. Los medios de producción simbólica (una cámara en una sala vacía) desnudan la construcción. La puesta en escena (una estación de tren en lugar de un teatro) altera la geografía familiar de lo sagrado. El poder social de la Academia no es confirmado por la audiencia: 10,4 millones significa que 33 millones de personas que habían visto la ceremonia siete años antes decidieron que el acontecimiento ya no les concernía. Ningún elemento produjo fusion. El ritual se ejecutó; la re-fusion no tuvo lugar. Dato metodológicamente importante: RAISE aún no era obligatorio en 2021. La de-fusion de 2021 se explica por el colapso del performance, no por el cambio de código.

Ruptura a lo largo del eje objeto–receptor

Se trata de una de-fusion de tipo específico: la ceremonia conservó su función industrial interna, pero perdió la audiencia masiva. El ritual sigue ejecutándose. Los sobres se abren. Los discursos se pronuncian. La bonificación de taquilla existe. Pero una parte de los espectadores que antes experimentaba la ceremonia como un acontecimiento personal ha abandonado el ritual.

Según el Cultural DiamondCuatro polos del objeto cultural: creador, objeto, receptor, mundo social (Griswold), el receptor (audiencia masiva) dejó de confirmar la re-fusion. El objeto (la ceremonia) sigue existiendo, pero su audiencia se ha contraído un 59 %. Esto no es rechazo del código. Es indiferencia, más peligrosa que el rechazo: una retirada silenciosa sin conflicto.

Ruptura a lo largo del eje creador–mundo social

RAISE y Academy Aperture provocaron un frame competidor. El director Ridley Scott, el actor Rob Lowe y el presentador de televisión Bill Maher criticaron públicamente los estándares. Los medios conservadores posicionaron RAISE como «cuotas» que restringían la libertad de los autores. Los medios progresistas posicionaron la crítica a los estándares como defensa del privilegio.

Los críticos formularon su propio frame: AMPAS sustituye la excelencia profesional por control ideológico. La solución consistía en derogar los estándares y volver a un criterio profesional «puro». La motivación apelaba a la defensa de la libertad artística frente al activismo corporativo.

AMPAS no ofreció un contraframe estable. El CEO Bill Kramer formuló su posición con cautela: «No queremos legislar el arte. Queremos que los cineastas sigan haciendo las películas que quieren hacer» [9]. Es una formulación de compromiso que no responde directamente a ninguno de los frames competidores.

Contraejemplo: Oppenheimer y Sinners

La de-fusion de la audiencia no implica de-fusion del ritual. La ceremonia de 2024 (primer año de RAISE obligatorio) culminó con la victoria de Oppenheimer (952 millones de dólares de recaudación mundial). La ceremonia de 2026 registró 16 nominaciones para Sinners, dirigida por Ryan Coogler (recaudación mundial de 369 millones de dólares; récord de nominaciones en la historia de la Academia), y la victoria de One Battle After Another, dirigida por Paul Thomas Anderson [12].

Ambos hechos refutan la fórmula «nuevo código = fracaso comercial» o «nuevo código = exclusión del cine de autor». RAISE no bloqueó un blockbuster (Oppenheimer), ni una película de autor (One Battle After Another), ni un filme comercialmente exitoso sobre la cultura afroamericana (Sinners). El formulario RAISE es confidencial, y se desconoce públicamente a través de qué estándares (A, B, C o D) cada película logró el cumplimiento.

Boundary workMecanismo de trazado de fronteras: quién está dentro, quién fuera, según qué ejes (Lamont) en el período de de-fusion

La de-fusion alteró la configuración de fronteras según Lamont. En el eje moral, dos definiciones competidoras de «lo digno» coexisten: para los partidarios de RAISE, digno es quien amplía la representación; para los críticos, digno es quien hizo la mejor película con independencia de la composición. Ninguna parte puede desestimar la pretensión de la otra. En el eje cultural, la competencia de los árbitros es cuestionada desde ambos lados: los críticos cuestionan la competencia del nuevo electorado («invitados por demografía»), mientras que los partidarios cuestionan la legitimidad del antiguo («un 94 % de blancos no puede definir lo sagrado»). En el eje socioeconómico, la confidencialidad de RAISE alivia la presión sobre estudios concretos, pero crea un vacío estratégico en el que ninguna parte puede verificar sus afirmaciones.

Carrier groupsGrupos sociales que portan y transmiten la narrativa dentro de la institución (Alexander & Eyerman) en el período de de-fusion

El nuevo código fue transmitido por el Equity and Inclusion Committee (presidido por DeVon Franklin hasta 2024, por Lou Diamond Phillips desde 2025), el CEO Bill Kramer, los miembros internacionales de la Academia (25 % de la membresía) y los nuevos gobernadores elegidos por el electorado ampliado.

La contranarrativa fue impulsada por el director Ridley Scott, el actor Rob Lowe, el presentador de televisión Bill Maher, los medios conservadores (Fox News, Daily Wire) y una parte de los veteranos de la industria que no participan en el debate público pero expresan su descontento a través de canales profesionales.

La dinámica entre los grupos es asimétrica. Los portadores del código operaban a través de mecanismos institucionales: comités, electorado, estándares. Su poder está incorporado al procedimiento y no depende del apoyo público. Los portadores del contranarrativa operaban a través de declaraciones públicas y medios: su poder depende de la audiencia, pero no influye directamente en el procedimiento. Los críticos pueden cambiar la percepción de la ceremonia, pero no pueden cambiar las reglas de RAISE porque no forman parte del electorado que las adoptó. El grupo institucional controla el procedimiento; el grupo público controla el frame. La competencia continúa por canales distintos, y ninguna parte puede prevalecer en el territorio de la otra.

Iconic consciousnessFusión de forma y significado: el objeto porta significado sin contexto (Alexander)

La estatuilla conserva su reconocimiento global: la figura dorada se identifica sin contexto en todos los continentes. Pero la de-fusion produjo un efecto específico: el Oscar se convirtió en un símbolo cuyo significado se disputa. Cuando el director Ryan Coogler gana por Sinners y el director Paul Thomas Anderson por One Battle After Another, la estatuilla sigue funcionando como símbolo de excelencia. Cuando CODA (1 millón de dólares de recaudación en cines) [17] gana, parte de la audiencia lo lee como confirmación de que el símbolo se ha desvinculado de la realidad. La iconic consciousnessFusión de forma y significado: el objeto porta significado sin contexto (Alexander) no está destruida: está escindida. Forma y significado, fusionados durante el período settled,El habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) operan ahora de modo distinto para audiencias distintas. Esta escisión es estable mientras todas las partes consideren significativo el símbolo. El peligro surge si una de las partes deja de considerar significativa la estatuilla en absoluto: entonces la escisión transitará hacia la erosión.

La esfera civil

Los frames competidores reproducen un conflicto dentro de la esfera civil. El nuevo código apela a la inclusión como valor democrático. Los críticos apelan a la autonomía: un club privado tiene derecho a establecer cualquier criterio sin presión externa. Ambos argumentos funcionan dentro del código civil según Alexander. AMPAS se ha situado en una posición en la que cualquier elección es interpretada por una de las partes como antidemocrática.

V. El presente: un período unsettledHabitus roto o amenazado; manifiestos y declaraciones señalan inestabilidad (Swidler) con tres escenarios

El estado del código

El código de representación está institucionalizado: RAISE es obligatorio, el electorado está ampliado, el Equity and Inclusion Committee opera, la expansión global continúa (el 25 % de los 11 000 miembros se encuentra fuera de Estados Unidos [9]). No se trata de un código declarativo; está incorporado al procedimiento de nominación, es decir, a las conditions of production en una fase previa a la presentación de la película ante los votantes.

Simultáneamente, existe presión externa para la reversión. Las órdenes ejecutivas EO 14151 y EO 14173 (enero de 2025) crearon un contexto político en el que las formulaciones DEI se convierten en un riesgo jurídico. AMPAS, como organización sin ánimo de lucro 501(c)(6) sin financiación pública ni cotización en bolsa, queda formalmente fuera del alcance de las órdenes. Pero los estudios que presentan el formulario RAISE sí están dentro. Esto genera una situación en la que la institución (AMPAS) preserva los estándares mientras que las entidades obligadas a cumplirlos (los estudios) se encuentran bajo presión para abandonarlos.

Árbitros de la calidad: YouTube como cambio de sede

AMPAS ha firmado un contrato con YouTube para la transmisión de la ceremonia a partir de 2029 (la 101.ª ceremonia en adelante, al menos hasta 2033) [10]. ABC conserva los derechos hasta 2028 inclusive. El paso a YouTube implica una transmisión global y gratuita: la audiencia potencial se amplía de decenas de millones de telespectadores estadounidenses a la audiencia global de internet.

No se trata de un cambio cosmético de plataforma. Es un cambio en el tipo de ritual. La ceremonia en formato broadcast se dirigía a una audiencia familiar sentada frente al televisor. La ceremonia en YouTube se dirige a un espectador individual que puede verla en el teléfono, incorporarse a mitad o cambiar a otro contenido. El ritual broadcast exige presencia simultánea. El ritual en YouTube permite un consumo fragmentado. La cuestión es si el efecto ritual sobrevivirá al cambio de formato.

Tres escenarios

AMPAS se encuentra en un período unsettled.Habitus roto o amenazado; manifiestos y declaraciones señalan inestabilidad (Swidler) Las señales son evidentes: el código se declara explícitamente (RAISE), se defiende públicamente, se ataca públicamente. La settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture no necesita explicaciones. Cuando el CEO Kramer responde a una pregunta sobre RAISE explicando que «no queremos legislar el arte» [9], se trata de una señal de inestabilidad. En un período settled,El habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) esa pregunta no se formula.

Resulta más útil identificar dos extremos y un punto intermedio.

Primer extremo: internalización completa. RAISE es asimilado por la industria, el código se convierte en el habitus invisible de una nueva generación, la pregunta «¿para qué los estándares?» deja de formularse. La settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture se restablece.

Segundo extremo: rechazo. Los estudios, bajo presión jurídica y política (EO 14151/14173), dejan de presentar el formulario RAISE, y AMPAS se ve obligada a elegir entre sanciones (que los estatutos no prevén) y la aceptación tácita (que socava los estándares).

El más probable es el escenario intermedio: cumplimiento formal sin internalización. Los estudios siguen presentando el formulario RAISE pero logran el cumplimiento a través de los estándares C y D (prácticas profesionales y composición del equipo de marketing) sin modificar el reparto ni la narrativa. Los estándares se convierten en un checklist de recursos humanos con la etiqueta Oscar. El código existe formalmente, pero no produce efecto cultural. Este es el escenario más estable porque satisface a todos: AMPAS conserva los estándares, los estudios los cumplen con un coste mínimo, los críticos pierden su blanco.

Cuál de los tres escenarios se materialice depende de si el «Oscar bump» sigue siendo suficiente para justificar una campaña de 15 a 25 millones de dólares [18]. Si la bonificación deja de cubrir los costes, los estudios perderán la motivación financiera para participar en el ritual, y RAISE con él.

Según el Cultural DiamondCuatro polos del objeto cultural: creador, objeto, receptor, mundo social (Griswold) (presente)

En el eje creador–objeto, el Consejo de Gobernadores, el CEO Kramer y la presidenta Howell Taylor gestionan el ritual; el diseño institucional de RAISE está incorporado al procedimiento. El eje está formalmente intacto, pero la tensión la genera la divergencia entre la institución (AMPAS preserva los estándares) y los sujetos (estudios bajo presión de EO 14151/14173).

En el eje objeto–receptor, la ceremonia de 2026 reunió 17,9 millones de espectadores [11]. La audiencia industrial participa: las campañas se llevan a cabo, los formularios RAISE se presentan. La audiencia masiva sigue reduciéndose. La brecha entre las dos audiencias se amplía.

En el eje receptor–mundo social, la globalización de la membresía (25 % fuera de EE. UU.) amplía el mundo social de la institución. El contrato con YouTube a partir de 2029 amplía potencialmente la audiencia. Pero el ritual sigue siendo americocéntrico: la ceremonia tiene lugar en el Dolby Theatre, los nominados son predominantemente anglófonos. La re-fusion global a través de un ritual nacional reproduce el mismo problema estructural que la inclusion lens de Netflix.

En el eje creador–mundo social, el CEO Kramer articula una ambición global («no somos la Cámara de Comercio de Hollywood» [9]). La campaña de recaudación de 500 millones de dólares apunta a una estrategia institucional de supervivencia a largo plazo independiente de las audiencias de la ceremonia. AMPAS está construyendo una base financiera que no depende de un solo ritual.

Boundary workMecanismo de trazado de fronteras: quién está dentro, quién fuera, según qué ejes (Lamont) (presente)

La definición de «lo digno» sigue determinada por la competencia entre dos estándares (excelencia frente a representación), y la competencia no se resolverá públicamente porque RAISE opera de forma confidencial. La globalización de la membresía crea un nuevo tipo de frontera cultural: los miembros internacionales (25 %) votan por Best Picture junto con los estadounidenses, y la pregunta «¿el estándar de quién?» adquiere una dimensión geográfica. El paso a YouTube desmonta potencialmente la frontera socioeconómica anterior: la ceremonia dejará de ser accesible solo para los suscriptores de televisión por cable.

Carrier groupsGrupos sociales que portan y transmiten la narrativa dentro de la institución (Alexander & Eyerman) (presente)

El código es transmitido por el Equity and Inclusion Committee, el CEO Kramer, el segmento internacional de la membresía y los estudios que han integrado RAISE en su pipeline de producción. La contranarrativa la impulsan figuras políticas que operan a través de EO 14151/14173, medios conservadores y una parte de los veteranos de la industria. La expansión global crea un tercer grupo: miembros internacionales para quienes la inclusion lens no es ni un mandato ni un objeto de resistencia, sino un enigma cultural.

Iconic consciousnessFusión de forma y significado: el objeto porta significado sin contexto (Alexander) (presente)

La estatuilla conserva pleno estatus icónico. La 98.ª ceremonia lo confirmó: la victoria del actor Michael B. Jordan por Sinners y el primer Oscar de la historia al casting (la directora de casting Cassandra Kulukundis) se convirtieron en momentos culturales discutidos más allá de la crítica cinematográfica. La directora de fotografía Autumn Durald Arkapaw se convirtió en la primera mujer en ganar el Oscar a la mejor fotografía [12]. Cada uno de estos hitos refuerza la narrativa del nuevo código (ampliación, pionerismo) sin destruir el estatus icónico del símbolo. La iconic consciousnessFusión de forma y significado: el objeto porta significado sin contexto (Alexander) sigue funcionando; la cuestión es si la ceremonia seguirá siendo un ritual vivo en el que se producen iconos o se convertirá en un espacio museístico donde se almacenan.

La esfera civil (presente)

En 2026, AMPAS ocupa una posición paradójica en la esfera civil. Dentro de la organización, el código de inclusión domina (RAISE, el electorado, el Equity Committee). Fuera, el contexto político estadounidense (EO 14151/14173) marca la DEI como riesgo jurídico. AMPAS, como entidad 501(c)(6) sin financiación pública, posee una inmunidad de la que carecen los estudios. Pero los estudios son los sujetos de RAISE. Una situación en la que la institución que establece los estándares está mejor protegida que quienes deben cumplirlos genera una asimetría. Esta asimetría podría convertirse en punto de ruptura: si un estudio se niega a presentar el formulario RAISE bajo la presión de las órdenes ejecutivas, AMPAS se enfrentará a la disyuntiva entre sanciones (que los estatutos no prevén) y la aceptación tácita de la infracción (que socava los estándares).

VI. Qué permanece constante en todos los períodos

Tres períodos proporcionan datos suficientes para establecer constantes estructurales.

Monopolio sobre la definición de lo sagrado. AMPAS ha controlado la definición de «la mejor película» para el mercado occidental durante noventa y siete años. Ninguna otra organización ha logrado crear una señal competidora de peso comparable. BAFTA, los Golden Globes, Critics Choice y los Spirit Awards son percibidos como señales de segundo orden. El monopolio descansa sobre dos bases: el estatus icónico de la estatuilla y la bonificación económica de la nominación. Mientras ambas bases se mantengan, el monopolio es estable.

El ritual ceremonial como único performance. AMPAS, a diferencia de Disney y Netflix, ejecuta su código a través de un solo ritual una vez al año. Esto genera una fragilidad específica: si la ceremonia deja de producir re-fusion, la institución no dispone de canal alternativo. Disney compensó la de-fusion de taquilla mediante parques temáticos y merchandising. Netflix compensó el walkout mediante el algoritmo. AMPAS carece de mecanismo compensatorio: la ceremonia funciona o no funciona.

La confidencialidad como escudo y debilidad. El formulario RAISE es confidencial. AMPAS no puede demostrar que los estándares funcionan; los críticos no pueden demostrar lo contrario. La confidencialidad protege de ataques concretos, pero impide la verificación de la eficacia. Si se trató de una decisión de diseño deliberada o de un efecto secundario de adoptar el formato BFI, no hay datos públicos. El resultado es el mismo en ambos casos: el sistema es simultáneamente invulnerable a la crítica concreta e incapaz de demostrar su propio efecto.

VII. Conclusión estructural

Primera regularidad. El settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) code se sostiene mientras la pregunta «¿quién define lo sagrado?» permanezca invisible. Durante setenta años, AMPAS funcionó en settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture porque nadie preguntaba con qué derecho un club privado determina la mejor película. #OscarsSoWhite hizo visible esa pregunta. La pregunta no puede ser desplazada de nuevo. La settledEl habitus funciona de forma invisible; la pregunta «¿por qué lo hacemos así?» no surge (Swidler) culture del primer tipo no volverá.

Segunda regularidad. El reemplazo de los árbitros de la calidad precede al reemplazo del código, y esto no es coincidencia sino un mecanismo estructural. Cada transición en la historia de AMPAS comenzó con la pérdida, por parte de los antiguos árbitros, de su monopolio sobre la definición de lo sagrado. En 2012, el Los Angeles Times descubrió quién vota. En 2015, #OscarsSoWhite planteó la cuestión de la legitimidad de esos árbitros. En 2016, comenzó la importación de nuevos. Las nuevas reglas (RAISE) fueron adoptadas por un electorado que era a su vez producto de la reforma anterior. La secuencia es cerrada: escándalo → reforma de la composición → nuevos árbitros → nuevos estándares. Cada paso legitimó el siguiente. Impugnar RAISE desde dentro es imposible porque quienes podrían haberlo impugnado no fueron invitados, y quienes fueron invitados compartían el código. Quien controla la composición de los árbitros controla la definición de lo sagrado. Este es el mecanismo central: no el contenido de los estándares, sino el poder sobre quién los establece.

Tercera regularidad. Una institución que controla un solo ritual depende críticamente de la audiencia de ese ritual. Disney, al perder su audiencia de salas, conservó los parques temáticos. Netflix, al perder la confianza de sus empleados, conservó a sus suscriptores. AMPAS, al perder su audiencia televisiva, pierde su único espacio de re-fusion. El paso a YouTube en 2029 es un intento de resolver este problema mediante un cambio de formato, pero no garantiza la re-fusion: la accesibilidad global no equivale a participación ritual global.

Cuarta regularidad. El estatus icónico de la estatuilla protege a la institución de las consecuencias de la de-fusion, pero no de la de-fusion misma. El Oscar como símbolo funciona sin contexto: cualquier persona en el mundo reconoce la figura dorada. Esto confiere a la institución un margen de resistencia. Pero el estatus icónico no produce re-fusion: evoca la re-fusion pasada en lugar de crear una nueva. Si la ceremonia deja de ser un acontecimiento, la estatuilla se convertirá en un monumento, no en un símbolo vivo.

Las cuatro regularidades apuntan en la misma dirección. AMPAS se encuentra en un período unsettled:Habitus roto o amenazado; manifiestos y declaraciones señalan inestabilidad (Swidler) el viejo código ha sido reconocido como problemático, el nuevo código está institucionalizado, pero la re-fusion con la audiencia masiva no se ha logrado. La audiencia no rechaza el nuevo código; se aleja de la ceremonia por razones solo parcialmente relacionadas con el código. Una institución que publicó el mecanismo (RAISE) pero ocultó los resultados (la confidencialidad del formulario) ha creado un sistema que no puede ser atacado concretamente, ni defendido con evidencia, ni verificado desde fuera. La pregunta de 2026 no es si RAISE es bueno o malo. La pregunta es si la ceremonia seguirá siendo un ritual vivo en el que 17 millones de personas experimentan el anuncio del ganador como un acontecimiento que les concierne personalmente, o se convertirá en un procedimiento industrial que solo ven quienes cobran por verlo.

Sources

  1. [a]Wikipedia/Academy of Motion Picture Arts and Sciences; Wikipedia/1st Academy Awards. Banquet January 11, 1927, 36 invitees, Ambassador Hotel.
  2. [b]Grokipedia/AMPAS: «Mayer explicitly sought an entity to mediate labor issues, negotiate with government authorities, and elevate the industry's public image amid scandals and strikes.»
  3. [c]Wikipedia/AMPAS: articles of incorporation filed May 4, 1927; first official meeting May 6, 1927; organizational meeting at Biltmore Hotel May 11, 1927.
  4. [d]Encyclopedia.com, Academy Awards: mission of June 20, 1927; awards for merit in the fifth of seven objectives.
  5. [e]Wikipedia/1st Academy Awards: Mayer quote on medals and awards.
  6. [f]Grokipedia/AMPAS: Conciliations Committee disbanded in 1937.
  7. [g]Cedric Gibbons design, George Maitland Stanley sculpture, 1927: Wikipedia/Academy Award.
  8. [1]Los Angeles Times, AMPAS demographics study, 2012: 94% white, 77% male, median age 62, total membership ~5,765.
  9. [2]April Reign, #OscarsSoWhite, January 15, 2015; Wikipedia/#OscarsSoWhite.
  10. [3]Hashtag reached 11M mentions: AP, Reuters. Spike Lee and Jada Pinkett Smith boycott: Variety, January 2016.
  11. [4]AMPAS press release, January 22, 2016: Academy Aperture 2020, unanimous Board of Governors decision. oscars.org.
  12. [5]AMPAS 2016 class: 46% women, 41% non-white. Variety, June 2016.
  13. [6]AMPAS Annual Reports: membership 6,261 (2015) → 9,487 (2021), white share reduced from ~94% to ~81%.
  14. [7]AMPAS press release, June 2020: Academy Aperture 2025.
  15. [8]AMPAS press release, September 2020: RAISE standards. Developers: DeVon Franklin, Jim Gianopulos. Template: BFI Diversity Standards (2016). oscars.org.
  16. [9]Variety, «Academy CEO Bill Kramer on Global Ambitions», December 2025. TheWrap, October 2023. IndieWire, June 2022. AMPAS press release: Lynette Howell Taylor elected president, 2025.
  17. [10]Variety, Hollywood Reporter: AMPAS contract with YouTube for broadcast starting 101st ceremony (2029), through at least 2033.
  18. [11]Nielsen TV ratings: 2014 (43.7M), 2018 (26.5M), 2020 (23.6M), 2021 (10.4M), 2022 (16.6M), 2023 (18.7M), 2024 (19.5M), 2025 (19.7M), 2026 (17.86M). Sources: Variety, Hollywood Reporter, TheWrap.
  19. [12]NPR, CNN, Variety, Hollywood Reporter: 98th ceremony, March 15, 2026. Best Picture: One Battle After Another (Paul Thomas Anderson). Best Actor: Michael B. Jordan (Sinners). First casting Oscar: Cassandra Kulukundis. Autumn Durald Arkapaw: first woman to win Best Cinematography.
  20. [13]Nielsen TV ratings, Variety, Hollywood Reporter: Grammy Awards 2026, ~6% YoY decline; Golden Globes 2026, ~6% decline. Oscars 2026: 17.86M, ~9% decline.
  21. [14]Nielsen Gauge, June 2025: streaming share 44.8%, broadcast 21.4%, cable 25.1%. Variety, July 2025.
  22. [15]Pew Research Center, «Americans and Movie Theaters», 2025: 53% of American adults had not visited a cinema in the past 12 months.
  23. [16]Wikipedia/Ellen DeGeneres selfie at the Oscars; Twitter/X: 3.4M retweets by end of 86th ceremony (March 2, 2014).
  24. [17]Box Office Mojo: CODA (2021), domestic theatrical ~$1.1M. Best Picture 94th ceremony (2022). Distribution: Apple TV+.
  25. [18]Variety, Hollywood Reporter, Stephen Follows: Oscar campaign cost for Best Picture nomination estimated at $5-25M. Oscar bump ranges from $5 to $30M.